Video de Walt Disney en Argentina en 1941

  En 1941, Walt Disney visitó la Argentina. Pero su visita tenía además un motivo oculto: a instancias de Roosevelt, el creador del ratón Mickey visitó Argentina en 1941 para frenar el avance nazi.

Walt Disney bajando del avión

Walt Disney bajando del avión

¿Alguien sabía que Walt Disney tuvo una carrera paralela como diplomático?“, se preguntaba anteayer el diario USA Today al comentar un largometraje documental estrenado en la víspera en Nueva York y Los Angeles, que muestra al creador del ratón Mickey vestido de gaucho y practicando danzas nativas en Buenos Aires.

Walt Disney baila folklore durante su visita a Buenos Aires

Walt Disney baila folklore durante su visita a Buenos Aires

La historia que está detrás de estas curiosas imágenes se cuenta en Walt & El Grupo, que a lo largo de 106 minutos narra la travesía que llevó a fines del verano de 1941 a Disney, a su esposa Lillian y a 16 de los más importantes artistas de su estudio a recorrer la Argentina, Brasil y Chile.

Walt Disney vestido de gaucho montando un caballo y jugando con un lazo

Walt Disney vestido de gaucho montando un caballo y jugando con un lazo

Durante 10 semanas, Disney (que por entonces tenía 39 años) se convirtió en una especie de embajador sin cartera del gobierno de Franklin D. Roosevelt, que se hizo cargo de todos los gastos. El documental -producido por The Walt Disney Family Foundation– deja en claro que ese viaje de buena voluntad nació de un objetivo político definido: el gobierno de los Estados Unidos quería “persuadir a los latinoamericanos de que los dibujos animados eran mucho más divertidos que los nazis”, según comentó ayer The New York Times. Por entonces, varias figuras de Hollywood con arraigo internacional se habían sumado a una estrategia definida por Roosevelt y ejecutada por Nelson Rockefeller -responsable de una agencia especial conformada para tal fin- con el propósito de “ganar los corazones y las mentes” de los habitantes de aquellos países en los que, según los Estados Unidos, existía algún riesgo de penetración cultural por parte de avanzadas nazis. Disney fue el primero en lograr ese objetivo. “La gente moría por encontrarse con él. Las películas que había hecho eran enormemente populares. Se convirtió en una especie de estrella de rock de su tiempo“, dijo a Los Angeles Times el historiador J. B. Kaufman, que brinda su testimonio en el documental. Disney estuvo, entre otros países, en Brasil, Argentina, Chile y Uruguay (donde asistió personalmente al estreno de su film Fantasía), y “el grupo” (escritores, camarógrafos, animadores y dibujantes que lo acompañaron), ya sin él, visitó también Bolivia, Guatemala y México. Aunque otros “emisarios culturales” norteamericanos viajaron por Latinoamérica a pedido del gobierno estadounidense durante el período bélico, el director Thomas resalta queDisney se destaca entre todos ellos por su preparación previa a los viajes y por mostrar un interés genuino hacia ellos.

Walt Disney en su visita

Walt Disney en su visita

Allí se muestra a un Disney entusiasmado por descubrir “nuevas canciones, bailes, historias y personalidades”. Del contacto con figuras del espectáculo y la política nacieron poco después dos exitosos largometrajes: Saludos amigos, de 1942, y Los tres caballeros, de 1945.

Disney, abierto al descubrimiento

Disney, abierto al descubrimiento

El director es Theodore Thomas, hijo de Frank Thomas, uno de los más estrechos colaboradores de Disney e integrante de aquella comitiva. Recorrió durante el rodaje del documental nuestro país y Brasil siguiendo los pasos de los viajeros, y entrevistó a historiadores y testigos del episodio. Partió de las fotos tomadas en 1941, las amplificó y desde allí eligió los puntos de referencia para ir reconstruyendo cada detalle de la travesía en un documental muy bien recibido por la crítica, cuyo estreno en la Argentina es una incógnita.

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